El aumento de las tensiones geopolíticas derivadas de conflictos en curso, la creciente agresividad de las superpotencias nucleares y la volatilidad de las relaciones comerciales globales, factores que afectan especialmente a Europa, están impulsando el crecimiento de la flota militar mundial. Los países europeos miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se han comprometido a incrementar de forma significativa el gasto en defensa en respuesta a la intensificación de la guerra en Ucrania y a otras intervenciones rusas, destinando la mayor parte de los nuevos fondos a la adquisición de sistemas, plataformas y tecnologías militares.
En nuestro nuevo informe, “Global Military Aircraft Fleet and Sustainment Outlook 2026–2036”, estimamos que la flota militar mundial crecerá un 13,4 % durante la próxima década, pasando de 44.700 aeronaves a comienzos de 2026 a cerca de 50.700 en 2036. Además de cazas y otras aeronaves tripuladas, una parte relevante del aumento del gasto en defensa se destinará a la rápida expansión de sistemas aéreos no tripulados (UAS) de alto coste, especialmente drones de combate.
El rearme europeo impulsa el crecimiento de la flota aérea global
Los esfuerzos de rearme en Europa por sí solos generarán más de 110.000 millones de dólares en entregas de aeronaves entre 2025 y 2032. En junio, los países europeos de la OTAN acordaron elevar sus contribuciones directas en defensa hasta aproximadamente el 3,5 % del PIB. Si se suman las inversiones en infraestructuras y la ayuda militar, el gasto total en defensa podría duplicarse en los próximos cinco años.
El presupuesto europeo de defensa crecerá a una tasa anual compuesta (CAGR) del 7,8 % durante la próxima década. En contraste, Estados Unidos ha retrasado parte de sus adquisiciones de aeronaves para priorizar la investigación y el desarrollo (I+D) a corto plazo en modelos de nueva generación y capacidades avanzadas. Como resultado, se prevé que la flota militar estadounidense crezca a un ritmo más moderado, con una CAGR del 0,4 % hasta 2036.
La recapitalización europea responde a años de infra-inversión y a la necesidad de recuperar capacidades tras la invasión rusa de Ucrania. La mayor parte del gasto se concentrará en cazas, con el F-35 como eje central de la modernización de once fuerzas aéreas europeas, junto con entregas continuadas de Eurofighter Typhoon a Alemania, Italia, España y Turquía, y de Rafale a Francia y Serbia. Europa también refuerza su autonomía en movilidad aérea y repostaje en vuelo, con programas como el A330 MRTT y el A400M, con un papel destacado de España en ambos.
En una fase posterior del periodo analizado, parte del presupuesto europeo se desplazará hacia el desarrollo de capacidades de nueva generación, como el Global Combat Air Programme (GCAP), el Future Combat Air System (FCAS) y la Next-Generation Rotorcraft Capability. Aunque estos programas no entregarán aeronaves operativas antes de mediados de la década de 2030, sus elevados costes de desarrollo competirán por recursos con la adquisición y el mantenimiento de las flotas actualmente en servicio.
El mantenimiento (MRO) continúa creciendo a un ritmo más rápido
El aumento del gasto en mantenimiento, reparación y revisión (MRO) y en otras actividades de sostenimiento también está impulsando el gasto en defensa. Según nuestras previsiones, la demanda de MRO crecerá durante los próximos diez años a una tasa media anual del 1 %, impulsada principalmente por el mantenimiento de motores y de componentes complejos, como los sistemas de misión y la aviónica avanzada. Este crecimiento es diez veces superior al registrado en la década anterior.
El segmento de motores liderará el crecimiento en la próxima década, especialmente los asociados a las flotas F-35/F135, a medida que el foco operativo y de adquisiciones se desplaza de los helicópteros hacia los cazas. Esperamos crecimiento en los tres segmentos del mantenimiento en base (motores, estructuras y componentes), aunque el mantenimiento de estructuras será el que registre el avance más moderado, ya que los modelos de aeronaves más recientes requieren intervenciones estructurales pesadas con menor frecuencia.
El mantenimiento en línea, que representa el mayor segmento del MRO, experimentará un crecimiento significativo a medida que aeronaves cada vez más complejas requieran operaciones más intensivas en mano de obra, como el mantenimiento de recubrimientos furtivos y las actualizaciones de software. Asimismo, los costes asociados a la gestión de inventarios y servicios de apoyo continuarán aumentando, impulsados por el mayor peso de las aeronaves de primera línea y de los sistemas no tripulados.
La demanda regional de sostenimiento variará conforme las nuevas plataformas sustituyan a flotas envejecidas. En Estados Unidos, los costes de MRO podrían estabilizarse a corto plazo a medida que se retiren aeronaves antiguas, evitando ciertos costes operativos. No obstante, hacia el final de la década, estos costes volverán a aumentar con la entrada en servicio de plataformas más complejas y costosas. En Europa, por el contrario, la demanda alcanza nuevos máximos como consecuencia del incremento del uso y de los niveles de preparación desde 2022 y el inicio de la guerra en Ucrania. El mayor crecimiento del gasto en MRO se registra en Oriente Medio, donde países como Turquía y Arabia Saudí están ampliando tanto sus flotas operativas como de apoyo.
El auge de los UAS de combate y los nuevos cazas
Numerosos países están invirtiendo en diseños de cazas de nueva generación, lo que implicará elevados costes de diseño y pruebas hasta 2035. Aunque algunos de estos programas entrarán en producción antes de que termine la década, no se espera un volumen significativo de aeronaves operativas durante el periodo analizado.
Una de las tecnologías que actualmente impulsa el crecimiento del mercado son las aeronaves de combate colaborativas, es decir, drones empleados en misiones de combate, que comenzarán a representar una parte relevante del inventario de aeronaves de combate a finales de la década de 2020. Prevemos una CAGR cercana al 10 % para los UAS de los grupos 4 y 5, con un peso máximo al despegue superior a 600 kg.
Evolución de las flotas de helicópteros por razones de supervivencia
Conflictos como la guerra de Ucrania o la invasión de Irak en 2003 han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de los helicópteros en entornos de combate. Como resultado, algunas fuerzas armadas, como el Ejército y el Cuerpo de Marines de Estados Unidos, están reduciendo sus flotas de helicópteros, mientras que en otras regiones, especialmente en Oriente Medio, estas flotas continúan creciendo de forma gradual.
Paralelamente, varios países están financiando actividades de I+D para desarrollar helicópteros más rápidos y plataformas no tripuladas o de despegue y aterrizaje vertical, con el objetivo de mejorar su supervivencia. No obstante, en el caso de los helicópteros de alta velocidad, su elevado coste podría limitar su adopción.
El sector militar atraviesa un periodo de transformación acelerada impulsado por nuevas tecnologías, como los UAS, los satélites en órbita baja y la movilidad aérea avanzada, y por la irrupción de nuevos actores, entre ellos Turquía, Brasil, China y Corea del Sur. Como consecuencia de estas tendencias, los líderes actuales del mercado se enfrentarán a un conjunto creciente de desafíos estratégicos durante la próxima década.
Para obtener más información sobre el estudio completo que soporta este artículo, por favor contacte con el equipo de marketing de España y Portugal: OWIberiaReport@oliverwyman.com