La economía relacionada al deporte alcanzará unos ingresos anuales de 3,7 billones de dólares a nivel mundial en 2030
enero 26, 2026
La economía mundial del deporte prevé alcanzar ingresos anuales de 3,7 billones de dólares en 2030 y 8,8 billones en 2050, consolidándose como uno de los grandes motores de crecimiento económico y social. El sector, que actualmente genera 2,3 billones de dólares al año, se estima que crezca un 10% durante los próximos cinco años anclado en cuatro grandes pilares: la expansión del turismo deportivo, la consolidación del deporte como clase de activo, la aceleración del deporte femenino y el desarrollo deportivo en mercados emergentes, tal y como recoge el nuevo informe Sports for People and Planet, elaborado por el Foro Económico Mundial (WEF) y la consultora estratégica Oliver Wyman.
Sin embargo, el estudio también alerta de que la inactividad física y los crecientes riesgos climáticos y medioambientales podrían disminuir hasta en un 14% los ingresos anuales del sector, lo que supondría un total de 517.000 millones de dólares para 2030, cifra que podría elevarse hasta 1,6 billones de dólares en 2050, si no se toman medidas multisectoriales coordinadas.
La capacidad de crecimiento del sector se ve amenazada por el aumento de la inactividad física, especialmente entre los jóvenes, de los cuales un 80 % no alcanza los niveles recomendados de actividad. Entre 2020 y 2030, esta inactividad física se proyecta que suponga un coste aproximado de 300.000 millones de dólares para los sistemas sanitarios, ejerciendo una presión creciente sobre los presupuestos públicos. A ello se suman los riesgos ambientales, como el estrés térmico, los fenómenos climáticos extremos y la contaminación, que ya están afectando al calendario de competiciones, reducen el atractivo para los espectadores y tensionan las cadenas de suministro y las operaciones del sector.
La falta de tiempo, las limitaciones económicas, las instalaciones inadecuadas y las condiciones climáticas adversas persisten como las principales barreras para la práctica del deporte. Las brechas de participación limitan el potencial de crecimiento, por ejemplo, las mujeres y niñas representan solo el 37% de los participantes deportivos en la Unión Europea, el 40% en Estados Unidos y el 45% en Canadá.
A su vez, los riesgos ambientales del cambio climático también representan una amenaza operativa y financiera creciente. Más del 90% de los derechos de retransmisión y el 76% de los ingresos por patrocinio en el deporte profesional están vinculados a actividades al aire libre. Un ejemplo, en Reino Unido, las condiciones meteorológicas adversas generan aproximadamente 320 millones de libras anuales en pérdidas de ingresos y costes de mantenimiento.
Por otro lado, las olas de calor, inundaciones y tormentas obligan a cancelar eventos y reprogramar calendarios, erosionando ventas de entradas, reduciendo el valor de las retransmisiones y aumentando las primas de seguros.
Por último, el propio sector también contribuye a la presión ambiental: las industrias principales del deporte generan entre 400 y 450 millones de toneladas de CO₂ equivalente al año, cifra comparable a las emisiones de grandes economías industrializadas.
Cuatro pilares para el crecimiento del sector
Pese a estos retos, Oliver Wyman y el WEF identifican cuatro grandes motores de expansión que sustentan un potencial de crecimiento significativo para el sector. El turismo deportivo lidera este crecimiento y representa el 60% del incremento total de los ingresos del sector hasta 2030. En 2025 concentró el 10% del gasto mundial en viajes, con una tasa de crecimiento anual del 28% desde 2020, superior al 22% del conjunto del sector turístico. Esta tendencia continúa con un crecimiento anual proyectado del 17,5% hasta 2030. Algunos ejemplos, son: La maratón de Nueva York, que atrajo en 2024 a más de 17.000 corredores internacionales de 137 países, o eventos como UltraSwim 33.3 en Croacia o la Marathon des Sables en Marruecos agotan sus inscripciones en minutos.
La consolidación del deporte como activo global ha alcanzado niveles sin precedentes, con más de mil operaciones cerradas en 2021 y transacciones emblemáticas como la valoración de 10.000 millones de dólares de los Los Angeles Lakers en 2025 (la cifra más alta en la historia del deporte norteamericano). Este crecimiento está impulsado por el potencial de apreciación de los activos, nuevos modelos de propiedad, regulaciones financieras mejoradas y la convergencia del deporte con los medios, el entretenimiento y la tecnología. La base inversora se ha expandido hacia inversores institucionales, fondos soberanos, firmas de capital riesgo y deportistas profesionales.
El deporte profesional femenino presenta un crecimiento destacado. Los ingresos proyectados alcanzarán los 2.350 millones de dólares en 2025, más del triple de la cifra registrada en 2022. El fútbol y el baloncesto concentran el 80% de estos ingresos, impulsados por federaciones como la FIFA y la UEFA. La Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023 atrajo a más de 2.000 millones de espectadores, mientras que los Juegos Olímpicos de París 2024 marcaron la primera vez en la historia con plena paridad de género en el terreno de juego.
Los mercados emergentes se consolidan como motores potentes de crecimiento. América Latina, África y Oriente Medio registran las mayores tasas de crecimiento para artículos deportivos, con previsiones de doble dígito anual en la próxima década. India acelera sus compromisos de inversión hacia los 130.000 millones de dólares en 2030, mientras que China emitió en 2025 nuevas directrices para financiar proyectos deportivos mediante instrumentos a largo plazo, en apoyo de su objetivo de alcanzar los 985.000 millones de dólares en 2030. Los fondos soberanos de Arabia Saudí, Catar y Emiratos Árabes Unidos invierten directamente en propiedades deportivas globales.
“El negocio del deporte afronta una oportunidad decisiva y, para seguir siendo un motor de crecimiento y cohesión social, debe anticiparse a retos clave como la salud y la sostenibilidad medioambiental”, concluye Pablo Campos, presidente de Oliver Wyman Iberia.
Claves para afrontar los retos
Frente a las amenazas identificadas, Oliver Wyman y el Foro Económico Mundial (WEF) proponen tres vías multisectoriales para impulsar el cambio y transformar estos riesgos en oportunidades de innovación y crecimiento sostenible.
La primera vía, consiste en liderar la gestión de recursos para fortalecer la resiliencia empresarial. Esto implica desarrollar una gestión integrada del agua (especialmente relevante considerando que la demanda mundial de agua dulce superará la oferta en un 40% en 2030). Esta vía también propone desarrollar modelos de negocio circulares que permitan desvincular el crecimiento del agotamiento de recursos. El análisis de cuatro materiales centrales para el sector (plástico, aluminio, cemento y acero) muestra que los enfoques circulares podrían disminuir las emisiones de nueva producción hasta en un 40%.
En segundo lugar, el informe propone situar el deporte en el corazón de las ciudades, reconociendo que aproximadamente el 80% de los factores que afectan la salud de la sociedad se originan fuera del sistema de atención médica, lo que subraya el papel fundamental del entorno físico en la calidad de vida y la longevidad. Esto cobra especial relevancia considerando que las ciudades generan el 80% del PIB global y albergarán casi el 70% de la población mundial en 2050. La vía plantea integrar la actividad física en el diseño urbano sostenible, aprovechar espacios verdes como activos deportivos que proporcionen servicios ecosistémicos críticos, y desarrollar infraestructura que priorice el bienestar comunitario y la resiliencia climática.
Finalmente, el informe propone movilizar inversión con propósito mediante alianzas público-privadas-filantrópicas y patrocinios orientados al impacto social y ambiental. El mercado de patrocinio, que alcanzará los 52.000 millones de dólares en 2025, representa una de las palancas financieras más poderosas en el deporte y ofrece una oportunidad crítica para reposicionar las asociaciones de marca como impulsores de valor compartido.
Sobre Oliver Wyman
Oliver Wyman es una empresa de Marsh (NYSE: MRSH), líder mundial en riesgos, reaseguros y capital, personas e inversiones, y consultoría estratégica, que asesora a clientes en 130 países. Con ingresos anuales superiores a 27.000 millones de dólares y más de 95.000 profesionales, Marsh ayuda a generar la confianza necesaria para prosperar a través de un enfoque integral. Para más información, visite oliverwyman.com, o síganos en LinkedIn y X.